sábado, 27 de febrero de 2016

9*





no pudo dormir

tu nombre sube
alto
altísimo
se me enreda entre los dientes

y por mucho que me empeño
en sorber tus adjetivos
las vocales reminiscencias
y el pliegue último de tus piernas
la vigilia prolifera
desvelada incluso ella misma
como un súbito telón de impotencia

estimo que no hay sueños que soñar

quizá por eso
el letargo no abre
su tremebunda boca nocturna
para beberme de un trago




*Desperfecto: segundo tatuaje del cóndor (30). 




(De "Desperfectos (cruda poesía mía)", 2007)