miércoles, 30 de septiembre de 2015

Sobre esa mujer*




A Caro


Esa mujer está en mí. Se me sale por los ojos para ser la que compra verduras del otro lado de la calle, la que ríe en la carnicería y sufre en el dentista.

Su pelo se me sale por las uñas para poblarle el rostro que, a trasluz, enamora al vendedor de diarios de la esquina.

Y su olor, claro, su olor… Su olor son mis rodillas aplaudiendo; son mis codos temblando el pocillo de café: su olor me ronda la muñeca izquierda (emerge por los poros: yo veo mis vellos erizarse).

Su voz es el desorden de mi biblioteca. Ella flota de cada uno de mis libros escritos y anotados y tachados, para cebar los mates que el invierno imprime en nuestras paredes, mientras las pequeñas voces reclaman circos, piratas o tesoros.

Esa mujer está en mí. Aunque crea que duerme a mi lado, en el costado izquierdo de la cama, independiente, y que el que ronca soy yo.




*Reedición porque sí.



2 comentarios:

Lidia Fernandez dijo...

Vale la pena reeditarlo, es muy bello

Anónimo dijo...

Pasa el tiempo y no dejan de enamorarme tus letras ( ni tu boca)


Caro