sábado, 26 de septiembre de 2015

83





me deshago 
en pequeños huesos
que el viento descarna
que el amor de una mujer rejunta
que el viento vuelve a descarnar
subo por una escalera
de infinitos escalones
esto es la poesía, me digo
y prosigo a través del humo y el fuego
cierro los ojos blandiendo apáticas barbas
sonrío
después del último escalón
e incluso más allá de su metáfora alada
Carolina me abrazará la sangre
y sé que ya no me faltará nada