jueves, 4 de junio de 2015

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es posible que hoy
el zumbido de la noche
nos habite el aliento

que seamos

caldo
fragor
que nos abracemos los huesos
tintineando tibias suturadas
húmeros maltrechos

y que entonces

así
entendamos que
para llegar al amor
hay que descarnarlo todo





2 comentarios:

Mariela Laudecina dijo...

Ya no veo casi ningún blog. Ni siquiera actualizo el mío. Hace poco Claudio, mi pareja me dijo: por qué no estás subiendo nada a tu blog? Así que subí lo de mi último libro. Gracias por leerme Leo. Lindos tus poemas. Un abrazo grande.

Mariela.

José A. García dijo...

¿Dónde se aprende a dejar de preocuparse por las apariencias?

Suerte

J.