jueves, 14 de mayo de 2015

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el inconveniente de las burbujas
es que no tienen bordes visibles
entonces los cobardes
husmean reticentemente
con la punta de su alfiler
apoyándolo suavemente
con la esperanza de que sea
en realidad
un rayo ensordecedor
caído del cielo
el que los libere de su opresión
y así
poder ahorrarse la fatiga
de ser por un momento
valientes



1 comentario:

José A. García dijo...

La valentía está sobrevalorada en estos tiempos, se la confunde con bravura, como si fueran sinónimos sin más...

Suerte

J.