sábado, 19 de diciembre de 2015

sábado, 14 de noviembre de 2015

4





el sol inmóvil 
resplandece 
ante todo lo que se empeña 
en parecérsele 






sábado, 17 de octubre de 2015

88





todo tiene la persistencia
de las enredaderas 

la copa
el vino
el espejo
la mano dibujando
en el aire
el sonido de tu boca





lunes, 12 de octubre de 2015

87





entre el olfato y la sangre
se erige la intención
que decora
al animal
de presa

ahí
también
la noche hace una pausa
para merodearme
en silencio



viernes, 2 de octubre de 2015

86





no tener cuerpo que suplir
decirlo
con la boca bien abierta
sin el temor de enarbolar
la coyuntura 
hipnótica
estoy aquí
mirando por la puerta
cómo la marejada de nubes golpea las cumbres 
de los cerros del oeste
no hago otra cosa
soy uno de los artilugios 
materiales
de la soledad





miércoles, 30 de septiembre de 2015

Sobre esa mujer*




A Caro


Esa mujer está en mí. Se me sale por los ojos para ser la que compra verduras del otro lado de la calle, la que ríe en la carnicería y sufre en el dentista.

Su pelo se me sale por las uñas para poblarle el rostro que, a trasluz, enamora al vendedor de diarios de la esquina.

Y su olor, claro, su olor… Su olor son mis rodillas aplaudiendo; son mis codos temblando el pocillo de café: su olor me ronda la muñeca izquierda (emerge por los poros: yo veo mis vellos erizarse).

Su voz es el desorden de mi biblioteca. Ella flota de cada uno de mis libros escritos y anotados y tachados, para cebar los mates que el invierno imprime en nuestras paredes, mientras las pequeñas voces reclaman circos, piratas o tesoros.

Esa mujer está en mí. Aunque crea que duerme a mi lado, en el costado izquierdo de la cama, independiente, y que el que ronca soy yo.




*Reedición porque sí.



domingo, 27 de septiembre de 2015

85




hablar solo
con los ojos bien abiertos

un sablazo
en la pulcritud estridente 
de la noche




sábado, 26 de septiembre de 2015

83





me deshago 
en pequeños huesos
que el viento descarna
que el amor de una mujer rejunta
que el viento vuelve a descarnar
subo por una escalera
de infinitos escalones
esto es la poesía, me digo
y prosigo a través del humo y el fuego
cierro los ojos blandiendo apáticas barbas
sonrío
después del último escalón
e incluso más allá de su metáfora alada
Carolina me abrazará la sangre
y sé que ya no me faltará nada





lunes, 31 de agosto de 2015

II






tu cuerpo apenas
trémulo


un abismo





martes, 25 de agosto de 2015

Dos poemas





un canto
en la pulcritud estridente de la noche
que atesore para siempre
la música de tus manos



II


su boca
sostiene
el río todopoderoso
que alimenta
la selva
en la que un hombre
vive



sábado, 15 de agosto de 2015

La Belleza


Por más que me empeñe en andar por ahí, tratando de asirle a la poesía alguna excusa parecida a la belleza, la belleza es, en verdad, tu pelo rubio, revuelto, en la mañana de un sábado, tus ojos mar en los que viajo viajo viajo, la dulzura sin atenuantes de tu risa, la caricia sin pausa de tu abrazo (siempre oportuno), el futuro, tu bata, la pantufla mordisqueada por el perro, el placer que inventamos para disuadir a los inquisidores...

Feliz cumpleaños, esposa, compañera, razón por la que respirar.

viernes, 31 de julio de 2015

80





viajo 
vuelvo volando
a esa muchedumbre de soldaditos de plástico
divididos en dos ejércitos
ahí mi hermano y yo
construimos la felicidad absoluta
esa que nunca recuperaremos
porque aquí
en la adultez
jamás vamos 
a estar a salvo




martes, 21 de julio de 2015

78 (en la ventana de esta casa)




viajamos 
sacudimos al tiempo
creemos que 
en movimiento
podemos eludirlo

vemos paisajes fugaces 
sin contornos definidos
y amamos el instante
donde un fragmento de risa
se nos teje entre los dientes




domingo, 19 de julio de 2015

77 (en esta casa)




no sobra la silueta de esa risa
la música de aquel perfume
que tus ojos imprimían
en el caos cotidiano
en estos libros revueltos
en la sopa que cruje
cruje
cruje
en los abismales asuntos del mantel 
en los pormenores 
propagandísticos 
de la fastuosa soledad
de aquella araña que
pendiendo de su tela
me observa
el hueco del pecho
mientras teje
su quimera hambrienta
de saliva




viernes, 10 de julio de 2015

tres poemas

.

.
6

confundimos el quejido de la sombra
con el sabor informe de lo amargo

me temblás en el costado
impunemente
desconcertando el andamiaje
que me deposita al filo
de tu almohada

como si cargaras
bajo el brazo mi noche cíclope
acarreándola lejos

me temblás
impunemente
en el costado
donde guardo el hueco furibundo
destinado a tu pelo

como aquella súbita boca dibujada
en el destino acechante y confuso
de lo ajeno



16


me deshice en un color
sin complemento

urdí un minúsculo
un mínimo latido

y te besé hasta los desaciertos



19


atravieso bombay
de punta a punta

en dharavi
reajusto el cuerpo
deliberadamente

aquí existo
sólo cuatro veces por hora

y tiemblo
(en maratí mi nombre
suena como una navaja)
.

lunes, 29 de junio de 2015

76




la media huye
en la oscuridad de la noche
agazapada entre las sábanas

dejando al pie izquierdo
muerto
de frío
y al derecho
viudo




martes, 23 de junio de 2015

jueves, 4 de junio de 2015

73






es posible que hoy
el zumbido de la noche
nos habite el aliento

que seamos

caldo
fragor
que nos abracemos los huesos
tintineando tibias suturadas
húmeros maltrechos

y que entonces

así
entendamos que
para llegar al amor
hay que descarnarlo todo





lunes, 1 de junio de 2015

70




llegaremos a la noche
cerrada
sin luciérnagas 

pero antes

deberemos sostener el día



martes, 26 de mayo de 2015

69






la veo aromar con orégano la cama

vuela
vuelve de un país donde el sonido
del silencio
nos habita la lengua
y así
perfumados de afrodita
nos dormimos
en la estruendosa certeza
de no tener que decirnos nada
para entenderlo todo





domingo, 24 de mayo de 2015

15






hay paciencias
que los animales de la soledad
saben ingobernables







sábado, 23 de mayo de 2015

58




aquí 
nos morimos de amor
de soledad
y de otras necesidades 







viernes, 22 de mayo de 2015

68




mientras dormimos
el sueño se puebla de poemas
que se desvanecen con la llegada del día


sólo la almohada es testigo
de lo efímero



jueves, 21 de mayo de 2015

66







la poesía y yo
aquí
no sabemos qué hacer
con tanto orden







lunes, 18 de mayo de 2015

65





llegaste blandiendo
el mar que hay en tus ojos
y yo acaté esa suerte
procurando justificar
alguna vez
al frustrado capitán que habita
en mi barba

con mis huesos temblando de risa
te pregunté tu nombre
el color de tu sueño más profundo
y la medida de tu abrazo

después
aduje que afuera la noche
avecinaba furibundas cóleras
y que nunca estoy
de veras listo
para la enorme soledad
de la cama



sábado, 16 de mayo de 2015

63




con la soledad
matándome de espanto
duermo abrazado
a la luz prendida



jueves, 14 de mayo de 2015

22




el inconveniente de las burbujas
es que no tienen bordes visibles
entonces los cobardes
husmean reticentemente
con la punta de su alfiler
apoyándolo suavemente
con la esperanza de que sea
en realidad
un rayo ensordecedor
caído del cielo
el que los libere de su opresión
y así
poder ahorrarse la fatiga
de ser por un momento
valientes



miércoles, 13 de mayo de 2015

                 
                                                              A Caro, la mujer aquella, Eva.


A lo lejos, la jauría aúlla, erizándole los árboles a este valle de inoculables letanías. A lo lejos, también, la luna es un ojo artero, enorme, que espía los pormenores lúdicos desde atrás de ese aserrado telón que son los cerros del oeste.
Yo, aquí, escribo pistas. Acecho con vociferaciones, propias para otra ocasión, la serpenteante espalda de una mujer hermosa a la que, creo haberlo dicho ya, la ternura se le sale por los ojos.
Aquí bebo del cuenco de sus muslos, tirito de espanto, de espasmo, todos mis huesos demasiado. Soy el obstinado, el barbado, el sublevado; soy el niño que teme a la oscuridad y el viejo que también teme, postrado ante el advenimiento de la más absoluta de ellas. Soy Adán, lo juro, subido a un árbol con mi cuerpo cubierto de pelos, comiendo una manzana (esta vez soy yo el que inicia el caos) con desenfreno animal. Soy aquel que viaja en una nave indescriptible, por una galaxia inexplicable. Soy. Soy el hombre que escribe como único anclarse a algo que realmente valga la pena.

Soy el que aguza el oído y escucha a la jauría, cada vez más cerca. Y sonríe, con los dientes afilados y la valentía intacta. Soy el que cierra la cortina, apaga las luces y produce el milagro. Entonces, soy el que abraza a la mujer aquella, Eva, la que no ha probado manzanas, la que baja del árbol para mecer mi sueño y ser el pez que marca el rumbo de la manada. Porque es necesario, porque a veces es menester dejar el coraje a otros más inofensivos y decir chau, hasta mañana.



lunes, 11 de mayo de 2015

62




esa mujer
era
la luna de mi aullido




sábado, 9 de mayo de 2015

61




todos estábamos solos
era de noche
noche oscura
noche cerrada
temíamos
estábamos juntos
pero solos
y nadie pudo abrir un hueco
en el silencio
un mínimo
una miserable posibilidad
de espantar a las bestias
entonces morimos
morimos de espanto
juntos
pero solos



miércoles, 6 de mayo de 2015

60

  


                                           A Cinzia Ricciuti

como un crujido
estruendoso
en la inmensidad
del mar

el lamento es un aullido sin luna

sólo por esta noche
encomendados a las bondades
del silencio


dejamos hablar al viento




viernes, 1 de mayo de 2015

17







en la otra orilla
de la noche
un pájaro anida el olvido





martes, 21 de abril de 2015

55






aquí tu pelo
de costado
ondula
el tibio aire
de la ciudad



sábado, 11 de abril de 2015

45




ladrillo
sobre
ladrillo

la poesía es una casa justa






viernes, 10 de abril de 2015

49





después de la corrección
impresa en treinta y tres años
de inoperante desidia
soy ahora
el rebelde
que pisa el pasto
de las plazas



jueves, 9 de abril de 2015

52




I

supongamos que es cierto
y hay una diminuta manivela
encargada del perfecto funcionamiento
del artefacto malsano

entonces
la mano que la gira
ondula el tintineo
de cientos de miles de pulseras



sábado, 21 de febrero de 2015

26





soy miope
y camino por la cuerda floja

a veces
el valor se confunde con el aturdimiento 



lunes, 16 de febrero de 2015

53




         En el azar que la noche propone, Carolina



vulnerable tránsito
de estas manos
que aciertan
apenas
a posarse en el frágil hilo invisible
que ata
lo que resta de mi cuerpo
cada vez más ausente de todo
al lejano rugido que ya no produce temor

vulnerable deambular
por la aguja punzante
del día
que me lleva
ineludiblemente
a tener que rendirle cuentas
a la noche
a la reputísima noche que ahorca
y que me deja
horadándole bocanadas al aire que
como siempre
está tan crudo
tan crudísimo

vulnerable espera
de esa música
que hace que los animales de la soledad
puedan menguar sus fantasmas
y venir a yacer
conmigo
aquí
en el centro del pecho
mientras vos
dulcemente hermosa
acariciás la noche que es mi pelo





martes, 3 de febrero de 2015

47






escribo poesía con sed
y
casi por presunción lógica
nunca alcanza