domingo, 16 de noviembre de 2014

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suculenta
rabiosa
apuñala un pollo
sobre la mesada

detrás del telón que es la mesa
yo bebo una copa de vino
como si nadie
se estuviera desangrando






2 comentarios:

Darío dijo...

Pero seguro tiene delicadeza en esa mano impiadosa...

Mariela Laudecina dijo...

Me encantó este poema.
Le dejo un abrazo enorme.