miércoles, 18 de junio de 2014

Delicadeza



Es noche en Singapur. Noche de cielo estrellado. Ahí, en la ciudad de los leones, la luna es un alfiler que punza con desenfreno.

Del otro lado del mundo, en Dos Ríos, una lluvia intensa azota con inusitada violencia los laterales del tabaco, desbordando los desiguales cauces y acrecentando la fatiga de mis pies enclavados en el barro.

La única delicadeza es ese tesón con el que te aferro a mi boca mojada, con el que te rescato de la manada que te acecha.



1 comentario:

Darío dijo...

La boca del héroe...