miércoles, 28 de mayo de 2014

MIÉRCOLES



Remendar el tedio, porque está partido en mil partes, porque es miércoles y el fin de semana se presenta tan lejano como las vísperas de alguna anunciación. Acomodarlo, rejuntarlo; en fin, ensamblarlo. Porque afiebrarse fraccionadamente no tiene razón alguna. Porque es necesario incluso levantar la alfombra y recuperar los restos ahí extraviados. Y tenerlos juntos, desparramados sobre la mesa, como si de remontar pretéritas vértebras se tratara.

Y una vez terminada la faena, recién entonces mirar sobre el plato la impronta de tu boca en la galleta a medio comer. Y llorarte toda.



2 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Al fin y al cabo algún día sólo seremos ese polvo bajo la alfombra, o un cabello sobre la almohada al lado de la cabeza de alguien al que una vez hemos amado, una palabra que proyect su voz en el vacío...Abrazoamigomercado

Darío dijo...

Meterle parche nomás Mercado... Un abrazo.