martes, 6 de mayo de 2014

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un roedor mordisquea
el cable de la llave de luz
(yo escucho el graznido
cada noche
 antes de encenderla)

pero no voy a hacer nada
que interfiera
mi macabra intención
de llegar un día
y no escuchar su cuchicheo
y no encender la luz
y no verlo
pero saberlo duro dentro del muro



8 comentarios:

Darío dijo...

Qué perturbador... el poema mordisqueando en los cables de mi cabeza...

Facu Herra dijo...

Interesantes imágenes provoca tu poema. Impotencia de las cosas que están dentro de uno y que no alcanzamos. Saludos!

Leo Mercado dijo...

El poema cumple su cometido, amigo Darío. Pero usted lo sobrevive, no caben dudas.
Abrazo grande.

Leo Mercado dijo...

Gracias Facu por la visita. Y bienvenido.

Anónimo dijo...

Me gustan los ratones. Me gusta este poema. abrazo.
M.Laudecina

Leo Mercado dijo...

Gracias, Mariela.
Andás perdida, amiga...
Abrazo.

Luna dijo...

Intención exterminadora...

Leo Mercado dijo...

Sí.