sábado, 10 de mayo de 2014

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no estoy hecho de palabras secretas
no acaricio ningún gato
y mi biblioteca
(pequeña y funesta)
no tiene ni un solo clásico

hay una montaña en la ventana
que está ahí desde siempre
y al parecer no se cansa de espiarme
tengo una postal en la mesa de luz
con el rostro de una mujer hermosa
a la que amo

y una barba desastrosa
de la que a veces vuelan pájaros
con los que me voy un rato
preferentemente
cuando toca ser
tipo
serio



2 comentarios:

Darío dijo...

No secretas ni rebuscadas, pero sí luminosas... Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Darío. Aprecio mucho tus lecturas.
Un abrazo.