miércoles, 5 de marzo de 2014

SIETE




deambulo por la hora separada
me desovillo en tus ojos
en el descuido de tu nariz
en el afán minúsculo de la hormiga

(la fiera
a lo lejos
me persigue la sangre)

quisiera poder decir
a ciencia cierta

sin tener que equivocarme
inocentemente

que alguna vez
se acabará esta pena
que me orilla las manos




2 comentarios:

Darío dijo...

De vez en cuando, creo, precisamos esa pequeña certeza... Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

A veces es lo único que tenemos, Darío.
Otro.