martes, 7 de enero de 2014

I




el arco
tensa
el empeine
que catapulta
la metáfora
que espera
el ladrido


6 comentarios:

María Sotomayor dijo...

Deberíamos aprender a ladrar, todos.

M.

Leo Mercado dijo...

Y a aullarle a la luna, de paso.

Anónimo dijo...

divino

mariela

Leo Mercado dijo...

Amiga Laudecina! Tanto tiempo perdida.
Cómo anda?

el maquinista ciego dijo...

Esperar el ladrido, tan habitual por la noche, cuando para el tren y sólo hay luna y hierba y brisa...
Me gusta!

Abrazo, Leo.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Su.
Besos.