lunes, 16 de diciembre de 2013

Uno o tres




I
otra vez el camino hacia la sal
con su rastrojo de dudas
delimitando cuatromilmetros y más
de inmediateces


II
las nubes
son ese velero que surca
el mar que hay en tus ojos
cuando los párpados caen
y la noche es un telón
que acaricia lo que somos


III
[aquí y ahora
sólo quisiera ser
el huésped de tu sueño]






8 comentarios:

el maquinista ciego dijo...

Ayer vi una película en la que un personaje le decía a la chica 'ayer soñé contigo (...) eras pequeña, tenías una pala y estabas apartando la nieve del camino. Resultó que yo era la nieve, caía en todas partes...y tú me recogías' Me hizo pensar que nunca he soñado que era 'algo' distinto de un ser humano...no sé si es posible, pero seguro sería agradable sentirse nube, por ejemplo, aunque fuese en sueños...

Hermosos poemas, Leo, y hermoso anhelo ;))

Bicos!

Leo Mercado dijo...

Seguro que sí, que sería fantástico soñarse nube. Yo tampoco me he soñado otra cosa que no fuese un ser humano (yo mismo). De todas formas creo que preferiría un barco, y mucho viento en las venas.
Gracias, Sus.
Besos.

Vera Eikon dijo...

Qué ternura, Mercado!
Abrazossssssss

Darío dijo...

Cálido lugar para estar y sólo estar...

Leo Mercado dijo...

Gracias Hermidalonga!!!!!!!
Beso grande.

Leo Mercado dijo...

Sin lugar a dudas, mi admirado Darío.
Un abrazo.

Lidia Fernandez dijo...

Uno, y los buenos sueños, esos más ciertos y sentidos

Leo Mercado dijo...

Gracias Lidia, perdida.
Besos.