domingo, 1 de diciembre de 2013

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por el hálito suspendido
levemente
en la corteza final del árbol

el viento arrastra su osamenta

y me desemboca la planicie
enmudeciéndola 

yo acato aquel suceso
como única opción
antes del vuelo




6 comentarios:

el maquinista ciego dijo...

Poderosa imagen la de ese viento pesado arrastrando su osamenta y esa planicie que sabe a ciencia cierta que va a ser sobrevolada. Y nada como aceptar las propias alas y dejarse elevar ;))

Abrazo!

Leo Mercado dijo...

A veces, el viento nos trae presagios, maquinista.
Gracias.
Abrazos.

Darío dijo...

Quién sabe cuántas formas de hablarnos tenga el viento... Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Seguramente muchas...

Vera Eikon dijo...

Bello...Bico!

Leo Mercado dijo...

Gracias Vera.
Besos.