lunes, 9 de diciembre de 2013

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la noche decide
por propio afán
abrazarme
      las dorsales





6 comentarios:

María Sotomayor dijo...

La noche siempre abraza a quien más lo necesita.

Beso Leo, grande.

Darío dijo...

La noche es piadosa, o cruel... o sus caras son imprevisibles...

Leo Mercado dijo...

Pura indulgencia, María.
Gracias por pasar.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Creo que hasta en su crueldad posee la piedad como una de las formas de suministrar ironías.
Abrazo.

el maquinista ciego dijo...

Siempre mejor el abrazo que el 'punch', sobre todo en las dorsales, que a veces a la noche se le da por golpear en lugar de abrazar ;))

Abrazo, como corresponde a esta entrada

Leo Mercado dijo...

A veces hay benevolencias dorsales.
Abrazos.