jueves, 28 de noviembre de 2013

Dos poemas




25


ella ralla
su húmero tiznado

consiguiendo
que la noche
sea




49

  
a veces
fue precisa tu ausencia

quiero decir
andaba yo taciturno
cebando mis furias verdes
desajustándome los engranajes

para aprender
a latirme



6 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Hay personas sin las que nos parece que nada sería. Esta es una subjetividad necesaria...Me encanta ese primero. Bico bico

Leo Mercado dijo...

Gracias Vera.
Abrazo grande.

el maquinista ciego dijo...

Cuántas veces no es más necesario un desajuste que un amarre para que todo latido encaje...
Hermosos poemas y el comentario de Vera, tan acertado, tan rallando los huesos siempre ;))

bicos a los dos!

Leo Mercado dijo...

Como el árbol que hay que podar para que crezca fuerte, así somos nosotros.
Un abrazo fuerte, Maquinista.

María Bartolomé dijo...

Sorprende lo que puede llegar a aportar un hueso... o su idea.

Leo Mercado dijo...

Imaginate los 205 restantes, María...
Besos.