domingo, 27 de octubre de 2013

I




mi pie rompe el acento
y tu aliento enardece el íntegro mar
recogiendo puñados de viento sin rosas

juntos
aquí
completamos el aullido

renombrándonos



10 comentarios:

el maquinista ciego dijo...

Pocas cosas habrá mejores que renombrarse entre aullidos y que todo adquiera significado (y aunque al final se lo lleve el viento, 'que os quiten lo bailado' ;))

Buena semana, Leo.
Abrazos!

Leo Mercado dijo...

Sus: El viento se lleva sólo aquello que no está verdaderamente adherido y, por tanto, no sirve o no es necesario o no vale la pena.
Gracias por la visita dominical.
Buena semana para vos también.
Besos.

el maquinista ciego dijo...

Pues también es cierto, y mejor así, que se lleve lo innecesario y les deje ahí, tranquilos, contemplando juntos cómo vuela lejos ;))

Bicos!

Leo Mercado dijo...

Definitivamente....
Besos.

Darío dijo...

Y en ese aullido de lobos desolados, somos, esa íntima certeza. Un abrazo, querido.

Vera Eikon dijo...

El aullido aventaja al nombre porque tiene su origen en la raiz, por eso en él nos reconocemos sin cuestionarnos...Bico, amigo Mercado

Leo Mercado dijo...

Algo, un intento, una ínfima cosa. Somos.
Eso.
Abrazo, Darío.

Leo Mercado dijo...

Hermosas palabras, Vera.
Gracias.
Beso grande.

Lidia Fernandez dijo...

Juntos, vos y la poesía

Leo Mercado dijo...

Gracias por la visita, Lidia.
Un abrazo.