jueves, 19 de septiembre de 2013

Dos poemas





16


yo sólo escribo
y por momentos dudo
que sean mis propias manos
las que tramen el papel

así
como el matador
muere en su ley
yo escribo el aire que respiro
los gestos simples
de las hojas
los pómulos curtidos
de la sal

la sangre misma del prójimo
todos sus desaciertos

sus quimeras


22


escribo
escribo en mi cuaderno
historias consternadas
versos a destajo

escribo aromas selváticos
arenas desteñidas por el sol

los días pasan
se suceden
y yo violentamente escribo

el viento enardecido que engullo
la noche de luciérnagas remotas
los azares

escribo el poema
que pretende respirarte
ser este abrigo en la tormenta



6 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Me encantaron, Leo. Últimamente estás que rebordas...Bico

Noelia Palma dijo...

"escribo el poema
que pretende respirarte
ser este abrigo en la tormenta"

Eso mismo...

Darío dijo...

Escribe usted, no cesa, como el músico que toca mientras el barco se hunde... Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gracias Vera. Puro azar, insisto.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Noe... Tantísimo tiempo.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Darío, estimado, no lo puedo evitar. Veo el iceberg cada vez más cerca.
Abrazos.