jueves, 26 de septiembre de 2013

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quizá no valga la pena
buscar la palabra exacta
en el desvelo ahumado
que la noche propone

y que mi cuerpo dispone
con acatamientos disímiles
a mi condición de lecho

debería dejar
entonces
que este bar se beba
el poema escrito en la servilleta

y no invocar más
aquello que no está
que se insinúa simplemente
robándome este esbozo de alegría
en mi boca errante 



8 comentarios:

PMPilar dijo...

tal vez sea éste el solo camino de trazado inequívoco
y sucumbir luego bajo el ' no invocar más aquello que no estando
se insinúa simplemente...'

Un poema guarda la respuesta]

abrazo, Leo

Darío dijo...

Esos son los mejores poemas, Mercado. La apoteosis de las servilletas de bar, tan denigradas por nombres de jueves que se pasan debajo de la mesa. Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

La intertextualidad literaria, Pilar, que a veces es aparente, resulta siempre un hecho en sí mismo.
Gracias por los versos.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Los mejores poemas, Darío, son en realidad los que en las servilletas se escriben con rouge.
Abrazo.

Vera Eikon dijo...

Me encantó lo del rouge, Mercado, otra vuelta de tuerca serían los que se escriben con rouge en los bares pero sobre otros labios...Afortunadamente yo no suelo encontrar servilletas para los poemas que escribo en los bares, y entonces los difumina la mañana...(creo que le he comentado el comentario y no el poemas. Debe ser cosa del viernes....) Besos, Mercado!

Leo Mercado dijo...

Aaaahhh. Esos son poemas efímeros (los del rouge). Los otros, los que se lleva el alba, poemas que no debían ser.
Besos, Hermidalonga.

Anónimo dijo...

QUE BELLOOOO!!! Me encantó. A este me lo guardo para mí ;)

Caro

Leo Mercado dijo...

Gracias!!!!!
Bueno.