domingo, 22 de septiembre de 2013

35



los ímprobos
los ajenos
los otros


jamás entenderán


que yo
que aquí
que ahora


puedo escribir
los versos más felices
este día


y que elijo en cambio
estar triste esta noche


6 comentarios:

Darío dijo...

Debe ser que el poema es un contínuo cambio de estación. Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Nosotros somos un continuo cambio de estación. Y el poema es la extensión de nuestra mano.
Otro abrazo.

Cinzia Procopio dijo...

Cierto, mi querido Leo. Nosotros somos un continuo cambio de estación. Y el poema es la extensión de nuestra mano.
Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Y en ocasiones es al revés...Escribimos versos felices, cuando nos sentimos melancólicos. Porque no es necesario sentir, sino que basta con haber sentido....Abrazo, Leo.

Leo Mercado dijo...

Gracias Cinzia! Tanto tiempo sin venir....
Un gran abrazo.

Leo Mercado dijo...

Qué buen concepto ese, Vera! Nunca lo había racionalizado.
Besos.