miércoles, 21 de agosto de 2013

27


 
 
el llanto del limonero
cava la redonda luna
menguándola

 
y por la ventana
me vienen los pájaros eternos
mientras vos
partís el aire
su espantosa quietud



8 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Un poema encantador y a la vez...Abrazo, Mercado!

Darío dijo...

El limonero refulgente, en el centro del jardín. Tuve que recordar a Saer...

Leo Mercado dijo...

Gracias, Hermidalonga.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Acaso por patria compartida, Darío.
Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Pues en una relectura otra vez me hiciste pensar en Lorca. De nuevo la luna, luego los limones que corta Antoñito el Camborio para tirar al río(gesto absurdo en la vida pero que adquiere un temible significado poético en el verso), y para terminar el aire....

Leo Mercado dijo...

Uyyyyyyyyy. Es que aquí extrañamos el "Lorca".

Mariela Laudecina dijo...

Qué hermoso poema Leo! El final es terriblemente bueno.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Laudecinita.
Besos.