sábado, 17 de agosto de 2013

12

 
 
 
A Gabriel Cebrián


la luna llagará la noche
de un trazo
de uno solo
hiriéndola de muerte

 
desde entonces
inexorable
el día
se avecinará
victorioso
y no estarás
ya
más
domesticando palabras

 
pero ellas sabrán

que el alarido último
siempre
será
tuyo


Mendoza, 17 de agosto de 2013
 
 
 
 

8 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Parece ésta una luna lorquiana...Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Probablemente, Vera, y ronca para siempre.
Un abrazo.

Darío dijo...

Las palabras saben, estoy seguro, fieles como perros, saben. Un homenaje maravilloso.

Leo Mercado dijo...

Gracias Darío.
Un abrazo.

Patricia Nasello dijo...

Siento pudor de comentar poesía, pero amo leerla.
Esta la leo, la oigo, la siento, particularmente perfecta y bella.

Leo Mercado dijo...

Gracias Patri.
Tu visita es siempre bienvenida.
Besos.

Boletodeidaeida dijo...

y no estaras ya domesticando palabras! Buenisimo!

Leo Mercado dijo...

Hay ausencias indescriptibles, a veces...