lunes, 1 de julio de 2013

CUESTIÓN DE TIEMPO *




entre el desorden
de lo cotidiano
me aferro
a las telarañas
del ángulo sudeste
de mi habitación

en ellas mecimos
nuestros mejores sueños

entre lo trágico
de la rutina
ese inhalar y exhalar

observo secretamente
el quehacer arácnido

y pienso en todo
el tiempo que
nos peinó las narices

mientras la araña
devora alguna que otra
quimera que no nos
permitimos

                                 (de “Del cielo y del infierno”, 2003)




* Un poema viejísimo que trajo a la memoria Darío, remontándome con su comentario (en el post anterior) al infinito quehacer artrópodo.




9 comentarios:

Darío dijo...

Creo que el final... una invitaciòn a atravesar esa madeja de tela que nos lentifica o nos paraliza...

Vera Eikon dijo...

Primero he ido a leer el comentario del ínclito Darío. Posteriormente he pensado en esa araña que trabaja en silencio y subrepticiamente, en cómo de un modo insospechado nos va urdiendo. Y finalmente me he acordado de un relato que escribí en los inicios del blog, y que se titula "La joven atrapasueños" . Relato que escribí para alguien a quien quiero, y que durante aquella época no dormía bien...Inventé un cuento y una joven para que durmiera...Me gusta leer cosas de antes. Me gusta comprobar lo frescas que se sienten. Abrazo.

Vera Eikon dijo...

Bueno, tanto texto para decir apenas nada(hablo de mí). Lo que quería decir, Leo, es que como estoy revisando relatos antiguos, creo que voy a continuar por ese. Y así continúo yo tirando del hilo que comenzó en darío, y luego continuó usted, y así la arañan urde que te urde....

Leo Mercado dijo...

Habrá que acatarla entonces, Darío.
Gracias.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Que siga girando, entonces, querida Vera....
Fuerte abrazo.

Mariela Laudecina dijo...

Y pensar que hay gente que mata a las arañas...

Alba dijo...

pues para mí ha resultado nuevo y hasta sorprendente que lo haya leído en el día de hoy, donde respiro una gran nostalgia de desamor. Lindo poema!

Leo Mercado dijo...

Y pensar... Sí.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Luz.
Besos.
El descubrimiento siempre impone sorpresa. No?