sábado, 29 de junio de 2013

Formas




indigesto de ausencias

anido arañas
en el hueco de mi abrazo

y la noche
es el gesto más tibio
que pudiera esperar
mi pelo

que se empeña
con el resto
con lo que queda de mí

en entorpecer la nada



6 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

Hay mucho que agradecer entonces a la noche!
Me gusta mucho...
Abrazo!

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias por la lectura, Sara.
Abazos.

Vera Eikon dijo...

Noche dadivosa...bicos

Darío dijo...

En este caso, las arañas... Brindo por ellas...

Leo Mercado dijo...

Lo único, a veces, Vera.
Besos.

Leo Mercado dijo...

A veces uno sólo puede mecerse en su infinita tela: paciencia de artrópodo...
Abrazos, Darío.