lunes, 27 de mayo de 2013

Dos poemas




SIETE

deambulo por la hora separada
me desovillo en tus ojos
en el descuido de tu nariz
en el afán minúsculo de la hormiga

(la fiera
a lo lejos
me persigue la sangre)

quisiera poder decir
a ciencia cierta

sin tener que equivocarme
inocentemente

que alguna vez
se acabará esta pena
que me orilla las manos



OCHO

de nada sirve
ahora
la sutil advertencia
si tu tobillo maltrecho
se me deshace en la córnea

si yo
ahora
me muerdo la mueca hasta astillarme

quiero decir
acaricio tu pie tenue
mientras dormimos
en una cama despareja





8 comentarios:

Miriam Tessore dijo...

...penas que orillan manos y morder muecas hasta astillarse...

imágenes que suenan bellísimas, hermosos Leo, "ambos dos" como se suele decir :)

Darío dijo...

Mejor cama despareja a isla solitaria, creo...

Jorge Ampuero dijo...

Poemas de una paridad casi disonante a pesar del desencanto envolvente.

Saludos.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias Miriam, por pasar a leerme.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Sin dudas, Darío. Ahí coincido.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Siempre al borde del abismo, Jorge.
Saludos.

Mariela Laudecina dijo...

muy bellos.

Leo Mercado dijo...

Gracias Marielucha.