viernes, 5 de abril de 2013

MICROTEXTOS REEDITADOS (para la niña pez)

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CINCO MICROREALIDADES Y UNA MICROFICCIÓN

 

 

1

 

Tuve que vivir casi treinta años, para verte parada en esa estación, esperándome, y descubrirme en vos.

 

 

2

 

Aún veo tu boca en la bombilla del mate. Y hasta oigo tu risa, mientras tus manos se me hunden en el azabache de mi pelo.

 

 

3

 

Un río bravo, pero de sangre, mezclándonos los cuerpos; y un curso quebradeño, pero de agua, amparándonos.

 

 

4

 

Era tu pelo, poblando la cama toda, lo que iluminaba nuestra noche.

 

 

5

 

Podría cerrar los ojos y ordenar de memoria cada movimiento de tus ojos, construyéndome el mundo.

 

 

1 (microficción)

 

Escucho el taconeo de tus pies por el pasillo, después de golpear tu puerta, y pienso en el arrepentimiento, como única excusa.

 


 

PEQUEÑOS MUNDOS QUELONIOS

 

 

Flora abismal

 

Estoy sentado aquí, bajo mi propia sombra. Y una mujer me crece en todo el cuerpo.

 

 

Fauna abismal

 

He enraizado mis pies sólo para criar pájaros que aleteen el aire de tu pelo.

 

 

Si pudiera explicarte…

 

Estoy preso. Preso. Preso. Atado. Ligado. Maniatado. Soy árbol, ergo: vuelo.

 

 

Conexión

 

Mi pierna derecha es, aquí, la raíz que, al contraerse, arquea tu brazo izquierdo, allá.

 

 

Sucesivamente (otro)

 

Asirunirhilvanar. Que cada palabra sea raíztroncoramatallohoja, y que el círculo cierre, sucesivamente. Y nos envuelva.


 

APUNTES PARA UNA TERNURA

 

 

I

 

Cierro los ojos, y el mundo es lo que sucede dentro del telón de párpados.

 

 

II

 

Mi lengua tensa la ere de la palabra amor hasta dejarme sin aire.

 

 

III

 

(Sólo aquí, entre paréntesis, puedo sentirme arropado).

 

 

IV

 

La botella vacía, acurrucada al borde de la puerta, es aún el mejor de mis naufragios.

 

 

V

 

Ya no temo ni parto: amo.

 

 

VI

 

Tengo muertos mudos, sentados en mi mesa. Mudos muertos con los que no sé qué hacer.

 

 

VII

 

Lo sorprendente será siempre mirar el camino andado.

 

 

VIII

 

Delicadeza suprema: remontar a contracorriente el cierre de tu vestido.

 

 

XIX

 

Alguien sabrá qué hacer, alguna vez, con todo esto.

 

 


 

VARIACIONES DE LO SUTIL

 

 

Quisiera decirte que el liquidámbar enrojiza sus manos, cuando te vas.

 

***

 

Te envío una carta entonces (las palomas mensajeras han perdido el rumbo).

 

***

 

El chirrido de tu pelo es la única música posible.

 

***

 

Afortunadamente, la lluvia arrastra, río abajo, este olvido sumergido.

 

***

 

Mi mano proyecta el amor sobre tu cuerpo, aunque parezca una sombra.

 

***

 

De tus pies amo la impronta, y el camino por venir.

 

***

 

Sin vos, soy una isla desierta; y este cuarto (lo juro) es el más inconmensurable de los océanos.

 

***

 

Tu boca, esa risa: las variaciones de lo sutil.
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12 comentarios:

Beto Monte Ros dijo...

Entre los buenos siempre hay un favorito, me quedo con:

"Cierro los ojos, y el mundo es lo que sucede dentro del telón de párpados."

Saludos, Leo.

María Sotomayor dijo...

Leo has hecho algo maravilloso!!

M.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias por la lectura, Beto.
Espero no haber abrumado.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

María: sos muy generosa conmigo.
Besos.

Beto Monte Ros dijo...

Nada de abrumar Leo. Se queda uno con las ganas de seguir leyendo.

Saludos.

Leo Mercado dijo...

Gracias Beto, nuevamente. Vamos a seguir escribiendo entonces.
Abrazo.

Mariela Laudecina dijo...

Me quedo con estos:
-Ya no temo ni parto: amo.
-Tengo muertos mudos, sentados en mi mesa. Mudos muertos con los que no sé qué hacer.
-El chirrido de tu pelo es la única música posible.
-(Sólo aquí, entre paréntesis, puedo sentirme arropado).

abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gracias, amiga, por la lectura y el comentario.
Besos.

Anónimo dijo...

Mi preferido es el 3 : "Un río bravo, pero de sangre, mezclándonos los cuerpos; y un curso quebradeño, pero de agua, amparándonos." Admiro ese talento tuyo para transformar los momentos en poesía. Quien diría que este corto nace a partir de un mediodía infernal de 44 grados bajo la sombra, un río catamarqueño y dos almas...

Caro ;)

Leo Mercado dijo...

Sumá a eso una larga caminata, una subida (literal) a un cerro y una prospección por un sitio arqueológico... Pobre vos.... Mirá las cosas que me bancás, jajajajaja.

Anónimo dijo...

Ja ja ja ja....pero vos me bancaste lo del algarrobo abuelo. Estamos a mano

Leo Mercado dijo...

No mi amor, no estamos a mano. Vos me hiciste caminar 10 km, primero bajo el sol y después bajo un terrible granizo, en las inhóspitas afueras de Merlo (San Luis)....