viernes, 19 de abril de 2013

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atelonar la suspicacia
suministrándole abrigo
para no evidenciar
que aquí
a esta hora vacía de tictacstic
agonizo por morder tu lengua



14 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

breve, emergente
saludos

Leo Mercado dijo...

Gracias Omar.
Abrazo.

Vera Eikon dijo...

Me parece que ese es un caliz que no apartarás de ti, Leo...Abrazo!

María Sotomayor dijo...

Solapar lenguas en horas muertas, el imaginario de la boca.

Beso Leo.

Leo Mercado dijo...

Tu comentario me hace sentir Vallejo... Gracias Vera.

Leo Mercado dijo...

Darles vida a esas horas, María, así es....
Supe que andás por estas pampas... Cómo va todo?
Besos.

Darío dijo...

Brindo por esta joya.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Darío.
Abrazo.

Miguel Buján dijo...

La suspicacia de la manzana contando los temblores de la mano de Guillermo Tell borracho como una cuba o enfermo de parkinson asumiendo lo que se le viene encima. Así soy yo de certero incluso cuando mi única intención sea la de deslenguar a alguna. Espero que la tuya mantenga un peso específico diferente.

Aunque siempre dude de las bondades de predecir la potencialidad del futuro. Soy basicamente un ente recordador. Cuando mi memoria agote la llamita no serviré ni de manzana.


Me alegro nuevamente de leerte de nuevo, compañero. Andaba inmerso en otros infiernos menos frescos que el tuyo.


Un abrazo.

Mariela Laudecina dijo...

Redondito como un scon.
Rico, también.
abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gallego, vos sabés bien que aquí sos siempre bienvenido.
Muchas gracias por las generosidades.
Fuerte abrazo.

Leo Mercado dijo...

Como un escón con pasas de uvas.
Gracias Mariela.
Abrazo.

Anónimo dijo...

Ay mi poeta...mientras no andes mordiendo cualquier lengua por ahí, conservarás la tuya sana y salva. Caso contrario .... ja ja ja

Hermoso poema. Me gusta

Leo Mercado dijo...

Que pescado, jajajaja...