sábado, 9 de marzo de 2013

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la sopa hoy
es un breve mar
enfurecido

ceñido a una circunferencia
posada en la recta galería
de abismos

de una morada que no es mía
en una tierra que tampoco sabe de mí
de mis huellas en su frente

la sopa y yo
nos reconocemos
en el furor y en el frío

en la euforia por devorarnos
mutuamente
los adentros
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12 comentarios:

Darío dijo...

Donde está lo sustancioso de la sopa...

María Sotomayor dijo...

Todo es reconocerse.

Beso Leo.

Patricia Nasello dijo...

Devorar tus palabras, Leo, siempre es un placer.
Abrazo!

Vera Eikon dijo...

Genial, genial! Aunque creo que la sopa tiene más ansias de devorarme a mí, que yo a ella...Beso

Miguel Buján dijo...

Apuesto toda mi hambre, mercader, a que tu sopa es de letras, basicamentemente. Toda una declaración de principios que provocaría el vómito a la Mafalda de los santísimos cojones.


Ya sabes, compadre. Un abrazo tan franco como nada pretencioso.

Leo Mercado dijo...

Así será, pues, amigo Darío...

Leo Mercado dijo...

Somos el reflejo de lo insospechado, María.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Aunque a veces indigesta, Patri.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Es sólo una cuestión de tiempo, Vera.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja, Gallego. Y sí: lo es.
Abrazo.

LIdia Fernandez dijo...

Sopa y poesía, me encanta

Leo Mercado dijo...

Sopa de letras, entonces, Lidia.
Besos.