domingo, 24 de marzo de 2013

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arrastremos el fraude
la máscara que es la palabra


y ocultémonos
de los disparos al aire
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10 comentarios:

María Sotomayor dijo...

Ocultarse de los disparos al aire sin mascaras ni palabras.

Leo... besos!

Alba dijo...

Muy potente, como un disparo. Sin duda es más peligroso cuando quedamos desnudos, sin voz. Ahí nos falta el último asidero.

Leo Mercado dijo...

Gracias María.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Nunca tan de acuerdo, Luz.
Besos.

Mariela Laudecina dijo...

un pequeño fruto jugoso.
Chapeau mon ami.

Vera Eikon dijo...

Si hay que elegir un refugio, ese es el nuestro...Beso

Leo Mercado dijo...

Gracias Mariela (por poco sale un licuado).
Beso.

Leo Mercado dijo...

Sin lugar a dudas, Vera.
Besos.

LIdia Fernandez dijo...

Este poema tiene una vuelta que no le encuentro, (todavía), me temo que hay mucho más de lo que dice de entrada, de plato principal y de postre.

Leo Mercado dijo...

Jajajajajajajajajaja.
Dicen que la práctica hace al maestro, no, Lidia? Y lo tuyo es sin dudas experiencia pura.
Sí. El poema es una botella al mar: guarda muy adentro un misterio (de esos con los que me gusta jugar y vos me advertís que tenga cuidado)...
En realidad es un poema que putea a alguien con mucha educación (y algunas cosas más).