martes, 26 de febrero de 2013

iv

.
.
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cuando la oquedad
del silencio
se avecina

 
es menester emplumar
el cuerpo

 
y volar

 
lejos

 
donde se esté a salvo
.
.
.

14 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Hasta el horizonte de una palabra...Beso

Maritza dijo...

PERFECTAMENTE...
ASÍ, POR SIEMPRE.

ABRAZOS, LEO!

Leo Mercado dijo...

O más allá.
Besos, Vera.

Leo Mercado dijo...

Abrazso, Maritza!!!!

Jorge Ampuero dijo...

Solo nos queda volar; buena metáfora Leo.

Saludos.

Leo Mercado dijo...

Gracias, jorge.
Abrazos.

Mariela Laudecina dijo...

No huiría de la oquedad del silencio. Al contrario, siempre es bienvenida.

Nueva Luna dijo...

Me encantó! Gracias!

Leo Mercado dijo...

No tanto, Laudecina, cuando uno se pasa la vida solo.

Leo Mercado dijo...

Gracias Olga.
Besos.

Darío dijo...

Aunque lejos sea adentro mismo...Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

En la tecla, Darío.
Abrazo.

LIdia Fernandez dijo...

Qué lindo, Leo, qué lindo.
Tus productos de la soledad nos acompañan

Leo Mercado dijo...

¿Como un batir de alas?