lunes, 11 de febrero de 2013

III

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aquí
en esta ciudad
los alambres me tensan la soledad

 

y por mucho que me empeño
en deshacer la lejana certidumbre
                            esa mujer me tiembla en la lluvia
                            que me anuda los huesos

 

y por un momento
sólo por un momento
quisiera no ser el extraño hombre
que mira por la ventana de un hotel
cómo la luna es devorada
                             por los cerros del oeste

 
 

La Paz, primavera de 2010.
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4 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Temblar en la lluvia...Son tres imágenes impactantes entre las que hay cierta gradación.Gran poema.Un abrazo

tina dijo...

me tiembla en la lluvia
que me anuda los huesos

cómo la luna es devorada
por los cerros del oeste

música

Leo Mercado dijo...

Vera: No imaginás lo terrible que es que alguien te tiemble en la lluvia.
Gracias por la lectura.
Besos.

Leo Mercado dijo...

tina: un placer que vengas a escucharme.
Abrazos!