domingo, 10 de febrero de 2013

49

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lo que resta
a esta ebria boca
es contener el invierno


saber que al dejar de besar
algo nos falta
que no somos los mismos



[Estimo que ahora, vos estarás recostada sobre un sofá enorme, en una casa desconocida. Que estarás poblada de hojas escritas sin mayores compaginaciones. Que una libreta, que yo ahora envidio hasta el hartazgo, descansará en tu regazo o en tus manos. Imagino que llueve, que ves gotas posarse en el vidrio. Que pensás un poco en mí.]
 

sin mayores cálculos
sin elocuentes preludios


estoy solo


y la humedad de la pared
pareciera crecer cada segundo
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10 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre me gusta cuando agregás esas "aclaraciones" a tus poemas. Crean un juego interesnate, permitiendo al lector escuchar la conciencia del escritor ( o lo que él quiere que creamos).


Tenés talento: te admiro mucho y TE AMO más.

Leo Mercado dijo...

Es, en realidad, incapacidad poética, hermosa.

Lucas Fulgi dijo...

fantástico

Leo Mercado dijo...

Gracias Lucas, abrazo.

Beto Monte Ros dijo...

¡Loa al poeta!

Leo Mercado dijo...

Gracias, amigo querido!!!

Mariela Laudecina dijo...

Uno de tus mejores poemas.

Leo Mercado dijo...

Ahí vamos.......
Gracias, Laudecina.
Besos.

Miguel Buján dijo...

Mariela afirma que éste es uno de tus mejores poemas. No estoy de acuerdo; es una de mis mejores lecturas.


Un saludo, mercader.

Leo Mercado dijo...

Buen giro.
Gracias gallego.
Abrazo.