jueves, 7 de febrero de 2013

35

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por el filo
que le nace a mis ojos
 
por las manos
que les crecen a mis ansias
 
por la escueta contracción
de esa saliva desértica
 
que puebla de dientes feroces
la irregular boca
de esta noche agitada
 
en la que yo transito
instintivo
por el borde de tu ombligo
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2 comentarios:

Vera Eikon dijo...

¿Existirá precipicio con una forma tan sinuosa...? Bonito final..Beso

Leo Mercado dijo...

Existe (en un cuerpo); y ahí uno es capaz de vivenciar el mejor, el máximo vértigo que se puede experimentar.
Besos.