lunes, 4 de febrero de 2013

23

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todos los pájaros anidan
los vericuetos de mi lengua

y en los pliegues de mi vientre
descansan rumiantes inmortales

los saurios por su parte
ondulan el raro aire de mi espina

soy yo
ha de ser así
quien no tenga un cuerpo
al cual entrar
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4 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Me noqueó ese final. Estoy sobre la lona.Alrededor de mi cabeza los pájaros que anidan tu lengua...Besos

Leo Mercado dijo...

Jajajaja. Gracias por esa imagen, Vera.
Besos.

Miguel Buján dijo...

Creo que fue Joyce quien escribió un cuentito donde relata en encuentro de dos hombres en el oscuro y solitario pasillo de un museo. En su intranquila conversación uno le pregunta al otro si cree en fantasmas, a lo que éste le responde que sí...tras lo cual se gira y desaparece a través de una pared.


Somos como vahos, de eso no hay duda, como fotones. Pura irrelevancia hasta el momento exacto de atravesarnos, más allá de la cuántica, a niveles cosmológicos y universales.



Como a Vera, al gallego el k.o. no le ha alcanzado porque es de natural poco eficiente en perder combates. Eso sí, he visto la luz, el vaho, el fotoncito.


Un saludo, merca.

Leo Mercado dijo...

Es como estar del otro lado, gallego.
Gracias.
Abrazo.