miércoles, 16 de enero de 2013

5poemas5

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ÁRBOL

me asumo mundo
olvido entonces
casi todas
las palabras
simples

los pretextos

quizá lloramos luz
ambos
a la distancia

y yo intento
darme cuenta
me sacudo
y estiro mis ramas

y ya soy cielo
y no más mundo

árbol

y tengo miedo
y lloro



COMO DE COSTUMBRE

otra tarde
que se va

estas lejos
y yo descalzo
colgando ropa
como de
costumbre

me sonrío
y no digo nada

pronto vendrá
el invierno
desplegando sus redes

sé que no tengo todo

arrullo tu sueño
sencillamente
y es como si ya
no me faltara
nada



APATÍAS

sospecho
que este doble frío
de huesos
y de ausencias
hoy será mi único camarada

quisiera poder
hablarle de vos

pero él
mi vecino de asiento

se empeña
en colmar de vaho
una ventanilla
que distorsiona
las cosas

me pregunto
si sumergirme
en estas líneas
es efectivamente bucear

ser triste habitante
abrazar las palabras
abrazarte



USANZAS Y OTRAS COSTUMBRES


husmear
el resto de café
el reloj

ese
ritual anónimo
de la costumbre

y la siempre misma ventanilla

deshecho amparo
de sombrías
contiendas

que acaban siempre
en un zócalo
triste
gris

ya no digo nada

estás
por fin
conmigo



REVELACIONES

fuego
fulgor
fragor

espalda contra espalda

hablo
nuevamente
de nosotros



(De "Viento Norte". Color Pastel Ediciones. Buenos Aires. 2005)
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10 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Deliciosos. El primero lo senti muy cerca..Besos!

Leo Mercado dijo...

Gracias Vera.
Todos alguna vez fuimos árbol.
Besos.

BEATRIZ dijo...

Un buen poema sobre el árbol-mundo y la revelación que cierra esta serie de forma contundente.

Un deleite.

Saludos.

Luna dijo...

Poetazo desde siempre.

Darío dijo...

Fue como un paseo de calidez, poeta. Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias por la visita y la lectura, Beatriz.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja, Luna. Ocho años después de haber publicado esos poemas, soy el mismo árbol con miedo y llanto....
Gracias.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Darió: Un honor, un orgullo que estés en este paseo.
Abrazos.

protervidad dijo...

Se parece a una molécula que se deja luego del llanto, es algo como sentarse, observar al poema -que son varios pero se abrazan todos. confrontarlos, y bueno, después yacerlos. Introducirlos en cada músculo. Bravo...

Leo Mercado dijo...

Poemas sanguíneos, entonces. Muchas gracias por las palabras protervidad.
Abrazos.