miércoles, 26 de diciembre de 2012

UN RECREO

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Desajustar la corbata. Liberar la camisa de la cintura. Abandonar el sutil oficio de licenciado en excavaciones, de doctor en historias inventadas, de experto en quién sabe qué; de inútil cuentacuentista. Abrir la ventana de palmo a palmo, ignorando los cinco pisos de altura. Cruzar un pie primero, y ceñirme con las manos de los marcos para ayudar a mi cuerpo a cruzar el umbral. Pasar luego la pierna restante, y saberme por fin del otro lado, buscando al conejo.
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lunes, 24 de diciembre de 2012

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con mis retinas miopes
les imprimo vértigo
a las nubes
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domingo, 23 de diciembre de 2012

viernes, 21 de diciembre de 2012

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en el papel
descansan
las obligaciones

 
los postergados renglones
todo su eterno letargo

 
en mi piel el hambre
de otros ojos

 
una barba sin mensura
ni oscilaciones elocuentes

 

 
de poco sirve ahora lo tangible
apresado en la condescendiente forma
 
digamos que quisiera
ser parte de tu boca
absurdo
absurdamente
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miércoles, 19 de diciembre de 2012

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tengo que romper por fin
de un golpe
el cristal que subyace a lo efímero

y besarte
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martes, 18 de diciembre de 2012

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es posible sostener
en mi retina
la nube que dibuja
el contorno de tu boca
en el cielo de una ciudad ajena


mientras dura el beso
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sábado, 15 de diciembre de 2012

Si yo regara las plantas, como se riegan las plantas, o como al menos ellas merecen ser regadas, yo entendería que no hago sino aprontar el ejercicio alado del pájaro que se posa en la rama maltrecha del árbol que en este mismísimo instante estoy mirando. La rama. El pájaro. El oxígeno que la planta, generosa, nos concede al pájaro y a mí. Al pájaro que ya no está en la rama; y a mí que ya no estoy; que ya he dejado a las plantas a su suerte; que ya no tengo oxígeno posible; que me voy, siguiento al pájaro; que ya no necesito nada.

sábado, 8 de diciembre de 2012

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a veces
parece
que todo
está
dicho
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jueves, 6 de diciembre de 2012

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desprendido
del velo incierto
de la noche

     c
        a
            i
               g
                  o
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

lunes, 3 de diciembre de 2012

domingo, 2 de diciembre de 2012

Contrariedades

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                                                                                      a Caro

A fuerza de contrariedades, reafirmo esa dulzura punzante que me maniobra el metatarso (aquello que ignoro si no fuera por el advenimiento preciso de tu risa desbocada), y que yo procuro compartir con mis compañeros de usanza del colectivo, a fuerza de besos que no doy, de abrazos que no tengo, de iras que me engullo y me guardo para mí mismo; a fuerza de un tendón inflamado en mi mano oeste, que no acaricia tu cara, pero que la dibuja tenuemente en el vaho de la ventanilla.
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