miércoles, 26 de diciembre de 2012

UN RECREO

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Desajustar la corbata. Liberar la camisa de la cintura. Abandonar el sutil oficio de licenciado en excavaciones, de doctor en historias inventadas, de experto en quién sabe qué; de inútil cuentacuentista. Abrir la ventana de palmo a palmo, ignorando los cinco pisos de altura. Cruzar un pie primero, y ceñirme con las manos de los marcos para ayudar a mi cuerpo a cruzar el umbral. Pasar luego la pierna restante, y saberme por fin del otro lado, buscando al conejo.
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14 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Qué bueno, Leo. Lograste atraparme y sorprenderme. Yo misma estoy tentada a cruzar. Un beso

Leo Mercado dijo...

Pues cruzá entonces, Vera.
Gracias por pasar.
Besos.

EMMAGUNST dijo...

Igual a mí. Lo ví todo! y cada tanto me agarran esas ganas de saltar y perseguir mis ilusiones -creo que debería-.

Un abrazo enorme Leo

Leo Mercado dijo...

Si creés que deberías entonces debés, M.
Abrazote.

Darío dijo...

Casi que te ves extremadamente liviano sin corbata...

Leo Mercado dijo...

Una pluma, Darío.
Abrazo.

Noelia Palma dijo...

el hombre que deshace el nudo de la corbata mientras se teje poema

te quiero Leonardo, no hay remedio

Leo Mercado dijo...

Amiga querida.....

Nueva Luna dijo...

uff! Qué bueno que lo salvaste!Feiz Año!

Leo Mercado dijo...

Yo no estaría tan seguro, NL.
Besos y Feliz 2013.

Amando García Nuño dijo...

Mereció la pena. Lo escribo desde el otro lado.
Mereció la pena, el texto también. Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gracias Amando.
Avisame si ves por ahí al conejo.
Abrazos.

Miguel Buján dijo...

Buen final pero mejor sorpresa el finalito; de esos dignos de un don Cortázar al que siempre se inespera. Llevaba mucho sin venir a leerte, mercader, porque como buen gallego a veces voy y a veces vengo. Hoy vine a preguntarte por la Salazar, que no sé de ella desde hace tiempo y ya no contesta mis correos ni veo que publique los comentarios que le hago de a poco en sus escritos. Le tengo cariño, a la hija de la gran puta, y me preocupo porque soy de natural preocupado por lo mío. Si supieses de ella házmelo saber. Te lo agradecería de todo corazón.

Medio te lo dije pero medio me repito. Me sigo sacando los sombreros por tus versos, tus conejos, los finales e tus cuentos. Pero eso es algo que tú ya sabes incluso antes de que me pase por tu sitio a releerte.
Que termines bien el año y comiences el siguiente sin demasiadas pretensiones porque ahogan más que aprietan. Te lo digo porque te llevo medio mediodía de ventaja en eso de envejecer cada año nuevo.

¡Venga ese brindis! Por ti, por mí, por Salazar la teatrera y por todos cuanto vienen a leerte.

Salud, compañeros.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias por las palabras, Miguel. Espero que el 2013 sea un buen y prolífico (!) años para todos.
Un fuerte abrazo, mi estimado.

PD: De la Salazar no sé absolutamente nada. Le he escrito un mail hace unas semanas para ver cómo andaba y no ha respondido....