miércoles, 14 de noviembre de 2012

Miércoles

.
.

.
Remendar el tedio, porque está partido en mil partes, porque es miércoles y el fin de semana se presenta tan lejano como las vísperas de alguna anunciación. Acomodarlo, rejuntarlo; en fin, ensamblarlo. Porque afiebrarse fraccionadamente no tiene razón alguna. Porque es necesario incluso levantar la alfombra y recuperar los restos ahí extraviados. Y tenerlos a todos juntos, desparramados sobre la mesa, como si de remontar pretéritas vértebras se tratara.

Y una vez terminada la faena, recién entonces mirar sobre el plato la impronta de tu boca en la galleta a medio comer. Y llorarte toda.
.
.
.

8 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

En los desayunos antes del viernes, el tedio y las galletas combinan mal. Magnífico texto.Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias, Amando.
Abrazos.

Anónimo dijo...

Un miércoles difícil. Ya vendran coditos mejores.

TE AMO

Leo Mercado dijo...

TE AMO

Noelia Palma dijo...

ay ♥

Leo Mercado dijo...

Pffff...
Besos, NP

Vera Eikon dijo...

Creo que el tedio es una de las cosas que más temo. Lo siento como un volverse blandos, yo, el mundo...Pero ese final de tu texto, derrota al tedio, y me pone una sonrisa que responde a la marca de esa boca en la galleta a medio comer...Beso

Leo Mercado dijo...

Coincido con vos en lo del tedio, Vera, y por eso lo detesto.
Gracias por las palabras.
Beso.