jueves, 29 de noviembre de 2012

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un canto
en la pulcritud estridente de la noche
que atesore para siempre
la música de tus manos
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6 comentarios:

Vera Eikon dijo...

El tenue aletear de sus manos-pájaro...Bellos versos. Abrazo, Leo

María Sotomayor dijo...

Música en las manos y lo demás todo es silencio,

shhhhh...

M.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias, Vera.
Besos.

Boris Estebitan dijo...

Hola, que pases un lindo fin de semana, un gusto visitar tu lindo blog, te invito cordialmente a que visites el Blog de Boris Estebitan y leas un escrito mio titulado “El corazón extraviado”, saludos :)

Leo Mercado dijo...

Gracias.

Susan Urich dijo...

Qué pasa entonces cuando la mano toca un cuerpo, qué tipo de música emite? Un gran abrazo Leo querido.