viernes, 31 de agosto de 2012

.
.
.
no
no es el día
es la noche reabsorbiéndose

es el vuelo de tu vestido
allá
allá lejos
impúdico

lo que me hace necesitar
breves cosas
que no tengo
.
.
.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

es el día
y la tarde
y las noches
que una palabra socava
la suerte: distancia


Noelia Palma dijo...

ufa... se me vino algo a la mente, algo cursi y tonto,pero igual te lo voy a decir:

me pregunté, así como casi sin querer, si alguien, alguna vez, amará tanto mi vestido de flores

te quiero, Leonardo,

me hiciste doler

Mariela Laudecina dijo...

Este poema me hizo acordar a este:

Transeúntes. Una mujer pasea con el novio, de pronto dice -voy a comprar caramelos- y le pide que la espere junto al cantero. El kiosco está en la esquina por la misma vereda. Apuesto que ha sido una excusa para que la contemple de lejos, con el sol detrás y el viento que la despeina convirtiéndola en una extraña, en una aparición perfecta y onírica, en un regalo fugaz, como todo aquello que él no advierte.
ML.

Leo Mercado dijo...

La distiancia es sólo un error de cálculo fácilmente corregible.

Leo Mercado dijo...

Todo nos está dado. Todo, absoutamente, nos espera.
Es cuestión de abrir los ojos, querida amiga.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Uffffffff. Excelente poema, Mariela. Es tuyo?

Mariela Laudecina dijo...

Si, es mío.

Leo Mercado dijo...

Claro: Ciruelas.

Vera Eikon dijo...

Deliciosa la personificación de ese vestido(me haces pensar que el ser amado no es simplemente una persona sino aparte esa colección de objetos, vestimenta, enseres, paisajes, lugares, comidas, vinos,...que uno ya no puede escindir de esa persona.Existe mucho de teatralidad en el amor.El ser amado indivisible de su atrezzo.....)Decirte que me subyugó esa noche reabsorbiéndose...Beso

Leo Mercado dijo...

Eso y mucho más, Vera: un perfume, por ejemplo, suspendido en el la almohada, haciéndola (eso que decís) indivisible.
Ay.
Besos.

Susan Urich dijo...

Leo, no te soporto, te mereces que te depilen la barba de un tirón y sin anestecia. Cómo coño se te ocurre hacerme esto y dejarme corazón como un trapo? Eres un detestable, mi amigo querido.

Leo Mercado dijo...

Jajajajajajaja.
No, Susan, me dolería muchísimo...
Besotes.