sábado, 21 de julio de 2012

6


la muda voz
de mis fantasmas
concentrándose en mi centro

las suculentas
fauces del mar
aguzándose las partes

neruda irrenunciable
poblando mi universo
de versos sin pausa

vallejo oscuro
acaso ensimismado
discutiendo en mis resabios

hernández vivo al fin
sin prisiones de acero o de rumiantes
componiendo mis muros rutinarios

amigos
aquí en este olvido
ya no nos falta nadie

11 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

No sólo no nos falta nadie sino que, encima, llegué a conocer la escritura de Leo...

Leo Mercado dijo...

Entiendo que leer no es necesariamente conocer, así que festejo tu comentario, Miriam. Y lo agradezco.

Mariela Laudecina dijo...

No me gusta este poema.
abrazo.

Mariela Laudecina dijo...

Y por qué no me gusta... creo que le falta frescura, tiene cacofonías, me parece un poema forzado.
Tenés mejores.
abrazo.

Leo Mercado dijo...

Coincido, Mariela, salvo en lo de tener "mejores".
Abrazo.

jonhan dijo...

Otra sorpresa¡
un abrazo

Leo Mercado dijo...

Gracias.
Abrazos.

Anónimo dijo...

Me encantan tus "fonías", Leíto.

Saludote.

Leo Mercado dijo...

Afonías, puras, las mías...

Noelia Palma dijo...

Leonardo, este poema está de morirse, siempre que te leo cosas así recuerdo por qué te admiro tanto.

te quiero

Leo Mercado dijo...

Amiga querida, no sea subjetiva. Jajajajaja.
Besos.