domingo, 8 de julio de 2012

4 (anotación al margen)

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El sosiego del borde de tu boca, cuando el sueño te avecina una sonrisa de lado.
El límite abismal de la mesada, donde tus manos descansan ante el ave acuchillada.
La mentira en el espejo.
La búsqueda infatigable de tu muslo entre el caos de las sábanas.
El mar que tus ojos proyectan en el sillón, donde yace mi velero de papel.
Una razón.
Una excusa.
Y aire.
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10 comentarios:

Noelia Palma dijo...

los veleros casi siempre llevan y traen viento de mar
habrá de ser que el viento ya te conoce en todas sus latitudes

Maritza dijo...

Me parece bellísimo, encantador hasta lo sumo...sin dejar de percibir esos contrastes que no ahogan tu poema, como por ejemplo:
"El límite abismal de la mesada, donde tus manos descansan ante el ave toda acuchillada".

Y me quedo con estos versos muy especialmente guardados en mi alma:
"La búsqueda infatigable de tu muslo entre el caos de las sábanas".

Arrollador.

ABRAZOS MILES, LEO.

Nueva Luna dijo...

tus anotaciones al margen pueden ser fabulosas, sobretodo cuando tienen alguna excusa... Hermoso leo, como siempre

Mariela Laudecina dijo...

"al ave toda acuchillada", le sacaría la palabra "toda", hace ruido. Leelo en voz alta y fijate cómo cambia.
abrazo.

Leo Mercado dijo...

El viento a veces se sienta a tomar mates conmigo, Noe. Y el mar... Bueno, el mar es...

Leo Mercado dijo...

Gracias nuevamente por tu generosidad, Maritza.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Gracias por visitarme, N.L.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Tenés razón, Mariela: le saco el "todo".
Besos.

gabriela flores dijo...

fascinada es la palabra justa, me encantó Leo, besos!

Leo Mercado dijo...

Gracias, Gabriela.
Abrazos.