miércoles, 6 de junio de 2012

Coordenadas

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S 26º 07’ 40.0’’
W 65º 05’ 41.5’’

1.489 msnm

1) Decir mierda. Y salir a regar cada liquidámbar, cada bambú. Dejar que el agua se esparza hacia donde mejor le plazca.

2) Decir la puta madre. Y volver a entrar en este laboratorio-casa. Dejar que la calavera ría en mi mesa de luz, que sus tibias se retuerzan en infecciones de otro tiempo.

3) Decir la puta madre, me cago en la mierda (en la mismísima mierda). Dejar que la ira del muerto se añada a la del vivo (y yo no sepa cuál de los dos soy yo y cuál, por consiguiente, es él) y juntas sumen cóleras furibundas a estas planillas, a este papel en el que escribo increíbles tesis sobre por qué la historia, cuándo la ciencia, y cómo el arte de narrar (de construir o inventar?) sucumbieron ante mis intenciones de explicar, en realidad, qué nos lleva a ser, esta noche, el hombre más solo del mundo y el muerto más muerto de la historia.

4) Decir el vulgar poema:

                                                  andamos juntos
                                                  por allí modificándonos

                                                  Francisco Urondo


en la misma noche
estamos
abriéndonos paso
en la humedad

que para esta altura
no es más que otra forma
de esta mutua soledad


5) Decir que, en realidad, acaso lo único que importe sean las coordenadas donde un hombre (el otro aquí ya no cuenta) late desaforadamente y con pasiones propias para otra ocasión, construye un tiempo extraño, particular, un tiempo que le ronda el cabello a una mujer, que le punza el humo al café, que transpira la sucesión de tarsos tibios y fémures afiebrados. Y pide auxilio.
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8 comentarios:

Maritza dijo...

Y en esas coordenadas sólo dan ganas de acoger,y abrazar al hombre. Coordenadas húmedas y solitarias que todos habremos de conocer alguna vez.
Coordenadas "necesarias" ?
...

ABRAZOS GRANDES para ti, Leo querido.

Leo Mercado dijo...

Gracias por la dulzura, Maritza.
Besos.

Noelia Palma dijo...

Leoooooo!!

hace mucho no venía a leer (por razones que sabés si es que leíste el mail que te envié)
y te leo así en prosa ahora que justo pensaba no morirme
y creo que ya me arrepiento de pensar que no puedo morirme

ay Leo, gracias por escribir y por todo

Leo Mercado dijo...

Bueno, cualquier cosa, invitame a tu velorio.
Besos.

Miguel Buján dijo...

Condenadas coordenadas...que si son de amor de Orlando nos hacen perder el norte (o el sur como en tu caso). Jugando con tus versos, Leo, me decidí a prologarte en mi blog. También a nuestra Salazarina. Espero que os guste el artificio, y ante todo, basicamente, aguardo a que no te moleste que deshiciese tu versado.

Te debo una.

Un saludo.

Leo Mercado dijo...

Te he leído, Miguel. Repito: estás completamente loco.
Jajajajajaja.
Abrazos.

Susan Urich dijo...

Ando con el ánimo breve, pero paso a hacer algo que amo: leerte. Perdona que no ande con la frecuencia que debiera. Te quiero, pendejo.

Leo Mercado dijo...

Te sé, siempre, marciana. Eso alcanza.
Abrazos, amiga querida.