viernes, 4 de mayo de 2012

XII

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el soplido que dibuja letras
que parecieran azarosas
pero que no

que transita el cuarto todo
y que vemos
ambos
ondular el aire

el soplido
el súmmum de aireamorsaboravos
que guardo celoso en un puño cerrado

exige que resista
un latido más
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8 comentarios:

Entre el espanto y la ternura... dijo...

se me estremeció la piel

el maquinista ciego dijo...

Benditos los soplidos que borran apariencias para desnudar verdades, y también los latidos que derrumban muros...
Me gustó mucho, Leo.

Saludos!

Leo Mercado dijo...

Siempre es un buen síntoma, ese.
Gracias M. Caro.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Maquinista!!!!!
En qué rieles habrás andando....
Gracias por la exactitud de tus palabras.
Abrazos!

el maquinista ciego dijo...

...últimamente ando sobre esos que están hechos de tiempo ace(le)rado, ése que echa chispas porque una hora dura un minuto cuando en realidad necesitaba diez...pero también pasé por aquí de vez en cuando, de re-ojo... vicios que tiene una ;))

Abrazos para ti!

Leo Mercado dijo...

Entiendo....
Gracias entonces, nuevamente....
Más abrazos.

Mar Horno dijo...

Tú, para conservar ese soplido, esa inspiración que nos mueve como si fuesemos hojas en un árbol ¿has firmado un pacto con el diablo?

Leo Mercado dijo...

Uffffff.... Mar. No, te aseguro que no, pero estuve a punto (hasta que descubrí una boca hermosa, de la que salen mariposas).
Besos.