jueves, 12 de abril de 2012

5

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no ha de ser tan terrible

soportar la cicuta
uniforme
de la noche
sobre el azabache
uniforme
de mi pelo

Las luces comienzan a apagarse poco a poco. El vidrio de la calle Caseros prontamente se transforma en una persiana metálica. Pronto le seguirán los otros dos, que miran hacia el norte. Somos sólo dos los trasnochados: el último mozo y yo.

-No creo que venga- me dice.

-No, no creo- digo yo, y ahogo el humo de mi pequeña cal-dera portátil.

Acomodo los pocos trastos que cargo conmigo, que son los mismos de siempre: la lapicera 0.7 de tinta negra (la de mejor trazo, mejor incluso que la 0.5), el cuaderno de tapas rojas (mi gran tesoro), mis ansias, mis motivos y el tabaco. Me ensarto de un saque el último resto de café, ya frío (creo que era el de la taza número cinco) y salgo. Afuera pareciera llover, pero sin mojar, y comienza a latirme en la comisura de los ojos la venida del otoño.

Camino por la recova que desemboca en la plaza de palmeras oscilantes, atravesando cajas, bolsas, cuerpos paupérrimos. Al llegar, elijo un banco cualquiera; la lluvia que antes no mojaba, ahora sí, pero no me molesta ya.

y como si de contabilizar estrellas
se tratara
o peinarle las fauces al destino

miro uniformemente
como las gotas se posan
sobre los vidrios que me traen el mundo
para que ya no esté
tan solo
tan sin nadie
.
.
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16 comentarios:

LIdia Fernandez dijo...

Qué distinto, pero igual: Qué bueno.
Insisto

Tanática dijo...

Genial como siempre.... un abrazo querido mío.

Noelia Palma dijo...

miro uniformemente
como las gotas se posan
sobre los vidrios que me traen el mundo
para que ya no esté
tan solo
tan sin nadie


AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH

Anónimo dijo...

Benditas sean las miles de gotas, que en días de lluvia nos devuelven la sensación de estar vivos…
Salud amigo.

Leo Mercado dijo...

Distinto a qué, Lidia?
Gracias, iguales, pero distintas.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Ceciiiiiiiii. Tanto tiempo!!!!!!
Gracias por la visita.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Noe, amiga querida....
Besoooooooooooooooooooooooooooo.

Leo Mercado dijo...

Gracias, amigo/a anónimo (no sé quién sos). Y sí: benditas sean esas gotas...

protervidad dijo...

"...Caseros prontamente se transforma en una per-siana metálica..."

coincido con Noe, el final.... tan sin nadie dejas a quién usa de tus palabras una navaja, una ceremonia....

Contabilizar estrellas, ¿contabilizarlas? en serio, no, realmente eres vigoroso para permanecer implacable luego de tan sublime acto, hacemos entonce, de la lengua el exorcismo agonizante para reencarnar en el punto medio de la lluvia que no moja, no, ¡no!, ¡por supuesto no nos moja, pero nos acribilla! cuando hacemos de la lluvia, cada verso...

Sigo delirando la culminación...

Leo Mercado dijo...

Gracias Protervidad por semejante comentario.
Besos.

LIdia Fernandez dijo...

tan distinto, tan ciudad, tan extendido, tan prosado, tan afuera, tan sin piel, tan sin nadie
tan triste

Leo Mercado dijo...

Contame más, Lidia. Hablame....

Laura Rivera dijo...

Me encantó! hoy lo vuelvo a leer y no puedo dejar de pensar en todas las imágenes que me dejan tus palabras.
Me encanta cómo escribís! ya te lo había dicho, no? :) pues de nuevo!
Un beso

Leo Mercado dijo...

Gracias Laura. Vos pensás en imágenes, yo en palabras. A ver si nos ponemos de acuerdo y, un día, yo le pongo letra a tus imágenes o vos imágenes a mis letras.
Te parece?
Besos.

Laura Rivera dijo...

En serio? buenísimo!
Podés tomar cualquiera de mis fotos, cuando quieras. Yo intentaré con alguna de tus letras y te cuento, sí? :)
Un beso

Leo Mercado dijo...

Bueno, dale, lo hacemos.
Besos.