martes, 7 de febrero de 2012

Varios

.
.
.
10


mis pies inscriben en la arena
mis huellas son relatos

inquirido
acusado
dialogo con el velo de tu espalda



59


bebemos de la misma sed
intercambiando luces

nacemos desde
el mismo origen del día

somos
pez
ave

y eso nos salva



62

me derrumbo

clavo mis incisivos
en la tierra

entonces sueño
que este bar
que esta ciudad

sospecho que mis pies
distan mil espejos
de estar a salvo



66

voy a decirte
que te extraño
que estrujo versos
hasta la última gota

ahora
cuando mis manos mudas
tiñen sudores impropios

cuando me amparo
en el mar que son tus ojos

cuando decido esgrimir un mundo
a la medida de mis pies descalzos

cuando nada de lo que soy
supone nubes en las que viajar



68

algo
algo permanecerá

la eterna nube
hoy galopante alazán

el llanto del río
fulgor todopoderoso

tus manos
dibujando risas en mi boca
malhumoradamente hosca

los motivos
este oficio de cazador acechado
.
.
.

19 comentarios:

Noelia Palma dijo...

voy a decirte
que te extraño
que estrujo versos
hasta la última gota

eso me fascina, cazador acechado!

Leo Mercado dijo...

Jajajajaajajaja.
Gracias, amiga.
Besotes.

Alalba dijo...

Alzar el vuelo y elevarse y desde allí divisar que los pies en la tierra no es más que un sueño a veces inalcanzable...

Muaks.

Leo Mercado dijo...

Sí, aunque a veces no....
Gracias.
Besos.

el maquinista ciego dijo...

Arriesgado (y también lleno de coraje) es el medir la distancia en espejos, así como prestar tanta atención a los pies como a las nubes...y todo sin descuidar ninguna huella o boca de las que habitan en medio ;))

sin duda, de tus poemas (hermosos)

algo
algo permanecerá...

Un abrazo.

Juan Ojeda dijo...

Medir la distancia en espejos me parece fascinante; así como pensar que todos los días uno nace de lo nacido, los peces, las aves... bellísimo pensar que el mundo en parte sea una luz que va mudando de cuerpos y de cada uno de ellos se lleva algo para el camino.

Y sobre el cazador acechado,,, hay sonrisas que parecen eslabones en el espejo.

Un abrazo, me gustó especialmente 59 y 62.
Gracias por compartir.

Leo Mercado dijo...

Maquinista: La lectura cierra el círculo. Entonces sí, algo permanecerá.
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Gracias Juan.
Y sí, uno siempre es cazador acechado.
Gracias por la generosidad.
Abrazos.

Lucas Fulgi dijo...

Cada poema tiene un clima muy especial. Y en cada uno hay uno o dos versos particularmente hermosos.

Leo Mercado dijo...

Gracias Lucas.
Soy un eterno aprendíz.
Abrazos.

camino roque dijo...

somos
pez
ave

y eso nos salva

cuando me amparo
en el mar que son tus ojos

(podría seguir jugando con tus palabras... bellas)

Leo Mercado dijo...

Camino: Jugá todo lo que quieras.
Gracias por la visita.
Abrazos.

LIdia Fernandez dijo...

Qué buenos, Leo.
Me estoy mordiendo la lengua por haber dicho ciertas cosas de tus antiguos poemas, como si fuera culpable de este cambio radical. Vos sabés de qué te hablo, y que no me refiero a la calidad poética, inmutable
Un abrazo fuerte

Leo Mercado dijo...

No, Lidia, no sé de qué hablás. Así que podrías explicármelo, ajajajajajajajaja.
Gracias por tanto.
Besos.

Susan Urich dijo...

somos
pez
ave

y eso nos salva



Recuerdo este poema, lo recuerdo siempre. Es, probablemente, de las primeras cosas que leí tuyas. Me bastaron esos cuatro versos para saber que eres un fingidor. Te quiero.

Leo Mercado dijo...

No Susan: tengo el costado con escamas y los brazos alados!!!!
Yo también te quiero mucho.

Verónica C. dijo...

Leo, me gustan todos, pero 66 me late más.
Ya te lo dije una vez no hace mucho: te creces.

Besos grandes mi querido poeta

Leo Mercado dijo...

Vero, ojalá tengas razón, y pueda abrazar a todos mis amigos queridos.
Besos.

soy... dijo...

Son cosas del decir...

Y tus dedos son privilegiados.

Un saludo.