jueves, 16 de febrero de 2012

Miércoles




Remendar el tedio, porque está partido en mil partes, porque es miércoles y el fin de semana se presenta tan lejano como las vísperas de alguna anunciación. Acomodarlo, rejuntarlo; en fin, ensamblarlo. Porque afiebrarse fraccionadamente no tiene razón alguna. Porque es necesario incluso levantar la alfombra y recuperar los restos ahí extraviados. Y tenerlos juntos, desparramados sobre la mesa, como si de remontar pretéritas vértebras se tratara.
Y una vez terminada la faena, recién entonces mirar sobre el plato la impronta de tu boca en la galleta a medio comer. Y llorarte toda.

19 comentarios:

Mar Horno dijo...

Qué placer es siempre visitar tu Blog. Hasta cuando hablas del tedio de los miércoles ...Un abrazo.

San dijo...

Tedioso miercoles justo en la mitad, de todo, al menos te leí terminando el jueves, y queda menos.
Si que es un placer visitarte.
Un saludo.

Leo Mercado dijo...

El placer (y lo sabés, Mar), es mío.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Gracias San, por la visita.
Besos.

Juan Ojeda dijo...

Mitad de semana, y siempre mitad de algo; como observando los restos de un animal propio... mirando sus partes sobre la mesa, sin manual de instrucciones a la vista,

Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Sin manual de instrucciones! Eso, Juan.
Abrazo.

Noelia Palma dijo...

sabés qué? lo leí hoy, apenas lo pusiste, terminé de leer con una puteada perfecta (porque para putear hay que ser original) y me fui medio renga qué querés que te diga, y vuelvo ahora, a decirte que te había leido, y soy tan mamerta que lo volví a leer, y me volvés a poner a llorar así como se te da la gana, pendejo
hoy no te quiero tanto como amiga (porque me hacés llorar)
hoy te quiero como escritor que sos, porque también me hacés llorar

Leo Mercado dijo...

¿Qué puedo decirte, Noelia Palma..? Sos mi amiga, y te quiero, pero no quiero que llores.
Mirá que no escribo más, entonces....

Noelia Palma dijo...

no podrías, aunque quisieras

=)

Leo Mercado dijo...

No sé...

Leo Mercado dijo...

Ayyyyyyy.... Me conocés mucho, jajajaja.

Noelia Palma dijo...

jajajajaja ♥

Gisela Caminos. dijo...

"Y llorarte toda" qué día especial para llorar el miércoles, mitad de semana, mitad de todo. Ni el principio ni el fin...

Leo Mercado dijo...

Gracias por la visita, Gisela.
Abrazos.

LIdia Fernandez dijo...

Qué lindo!!. Me emocionó la conjunción de lo mínimo afuera (la media galleta), y ese tanto de llorarte toda. Buahhh.

Leo Mercado dijo...

Ufffff, Lidia, si a vos te gusta sospecho que estoy en la buena senda.
Besos

PD: No llores, que no es pa' tanto.

Susan Urich dijo...

Me limito a recordarte este poema de Girondo, que seguramente has leído, acá:

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Leo Mercado dijo...

Jajajajajajajajaja.
Gracias, amiga queridaaaaaa!!!!!

soy... dijo...

"Y una vez terminada la faena, recién entonces mirar sobre el plato la impronta de tu boca en la galleta a medio comer. Y llorarte toda."

No hay una palabra de más. Cero desperdicio. Y así, con cuidadoso estilo, terminas excelente.

Es una entrada completa ese final.

Un saludo.