miércoles, 27 de abril de 2011

Oda a tus ovarios

.
ADVERTENCIA:

La oda que transcribo a continuación fue mencionada (como ejemplo de lo que no se debe hacer) en el concurso de “Cantos y semblanzas a la mujer”, organizado por los abogados de la moral y las buenas costumbres del club social de mi pueblo. Patricio Pérez, antiguo juez de paz, chupacirios profesional y jurado en el concurso, procedió a crucificarme públicamente, sin poder olvidar, indudablemente, un antiguo incidente (ver pinchado aquí) que nos tuvo como protagonistas.

Al parecer, el uso de cierta terminología resultó ofensiva para los parroquianos que, boca abierta, escucharon al benemérito señor Pérez recitar las odas participantes (y entre ellas la mía) después de los avisos fúnebres de la misa.

Con lo expuesto, no hay que ser muy lúcido para darse cuenta de que soy el receptor de los murmullos, de los dedos acusadores y de cuanto chisme ande dando vueltas por el pueblo. Hasta ahora, el único que me devuelve el saludo es Pedro Parrales, un viejo amigo panadero que hace unos asados para chuparse los dedos. Pero estimo que eso sólo será hasta que descubra que él no es el peso completo del cuento.



sin ánimos de injurias
por exaltar tus penurias
sirva mi humilde canto
para lo que vale tanto


meandros de aquel sosiego
que hoy brutales como un ruego
dilapidan la afonía
de aquella tierna ironía


oh! mujer digna de mi amor
dime por qué el clamor
que procede cual devotas
me rompe así las pelotas
.
.

martes, 26 de abril de 2011

Poema 13

.
Verte en la cocina, y entender urgente amar hasta la cáscara de la cebolla que tirás al cesto de basura, en medio de un mar de lágrimas.

O,
las dos versiones de tu pelo
abarcando la esdrújula almohada
que yo miro a la distancia.

Hablo de ese olor a lavanda de la ropa limpia, sobre la mesa en donde la metáfora de mis papeles estorba tus pormenores hogareños.

De cada cosa,
conmigo o contra mí,
que te roba un instante
de aire
y me quita este ahogo
aquí adentro.
.
.

jueves, 21 de abril de 2011

Videopoema.

Un regalo de Gustavo Tisocco.

martes, 19 de abril de 2011

Tres poemas

.
1


otra vez el camino hacia la sal
con su rastrojo de dudas
delimitando cuatromilmetros y más
de inmediateces



2

las nubes
son ese velero que surca
el mar que hay en tus ojos
cuando los párpados caen
y la noche es un telón
que acaricia lo que somos



3

[aquí y ahora
sólo quisiera ser
el huésped de tu sueño]

 
 
(De "Las tramas de la noche", 2011).

lunes, 18 de abril de 2011

Rojedades

.
remonto
el bermejo
boca adentro

y en un enclave de barro y humo
descubro que el candor de su selva ronca
se me parece en las furias

en esa manía eterna de buscarte
en el aire de otro cielo
               en la excusa certera
               que me devuelve a tu abrazo
.
.
.

jueves, 14 de abril de 2011

20

.
Siempre
hay
algo
más

que este cúmulo de inciertas noches de bamboleante sosiego, donde un ciclópeo telón apunta mi maltrecha entereza.

Que
este
puñal
de
ternura

que aprieto entre los dientes, para sacarle verdades a la rispidez que comparece ante el instante en el que vos, diminutamente hermosa, recibís el torrente de esa estrella, invadiendo tu cuerpo, mojándolo íntegro.

Siempre
hay
algo
más

que este desaforo sobre mi equino, que este refunfuñar desazones y procurar que la cerrazón que el cielo otorga, no acometa sobre mi destino de quebrada río arriba.

Estoy
diciendo

que aquí no tengo nada y que estoy solo, hablándote en la costumbre de sacudirte el vestido, aunque mires la ciudad y lo ignores.

 
(De "Tregua", 2011).

miércoles, 13 de abril de 2011

Sentencia.

.
salir de vos
es
deshacer el amor



(De "Tregua", 2011).

lunes, 11 de abril de 2011

Del cuaderno rojo.





NOTA: Con un click se agrandan las imagenes. Con nada se hace legible a la letra.

martes, 5 de abril de 2011

19

.
Lo curioso fue verte a vos y no a mí en ese espejo, dejar que el corazón se detuviera, adrede, los kilómetros que duró el desencuentro. Y saber, que en un futuro no muy lejano, clavaría esa espina carcelaria en tu pie, para que vos, al andar, dudes el ejercicio del salto, dificultando así los pormenores de tu lateralidad.

Quiero decir que, lo que subyacía a aquella afrenta, producto de la confusión y la incertidumbre, acaso era esa intención borrosa de abrirte una herida mortal, para así poder lamer tu cuerpo y sanarte el alma.

Está de más aseverar que yo no sé de líneas que superen la geometría de mis escuadras. Yo sólo amo, temo y me entrego, como único recurso literario ante el desafío que propone la más descabellada de las historias: la nuestra.


 
(De "Tregua", 2011).

domingo, 3 de abril de 2011

16

.
                            
hay algo que subyace
a lo efímero

a la lentitud del aire de tu boca
erizando mi clavícula

al vaivén
de entrar mi cuerpo al tuyo
y habitarlo

hay algo mucho más profundo
que ese grito parejo
y esa sonrisa hilarante
sazonando nuestras piernas

que esas dos formas
una cóncava
y la otra convexa
acertando las agujas del reloj
agitando banderas
recobrándonos la integridad
que la distancia nos quita
a menudo

 
(De "Tregua", 2011).

viernes, 1 de abril de 2011

DIECIOCHO

.
toda la primavera
cabe
en mi morral
de cuero maltrecho

[Yo la ensarto brusco, repentino, en medio de una imprevista lluvia de julio que me agarra desabrigado al bajar del colectivo.
No sé si pensar en las quince cuadras, o en los quince minutos de noche y frío que me esperan, después del primer paso. O acaso en la nieve que esta noche gestará suposiciones en mi techo, mientras yo, inconsciente, dilucide en el licor o el tabaco las razones por las cuales, de las novecientos treinta y dos caras que vi hoy, ninguna era la tuya].

las flores
agitadas
no soportan
los pormenores del encierro



(De "Hijo del viento y otros poemas", 2010).