jueves, 31 de marzo de 2011

14

.
a veces
quisiera propinar improperios
deliciosos
               a mansalva y sin mesura

pero la gente espera
que de mi boca culta
salgan evocaciones profundas

entonces digo
                     noche sirena nube
                     amor montaña nube
                     nube lluvia mar
                     nube

que es lo mismo que decir
mundo de mierda
quisiera patearte el culo

aunque no parezca

 
(De "Poemas de más acá", 2010).

miércoles, 30 de marzo de 2011

11mil

.     
                            A Guillermo Iglesias.


imprudente
incinero mis pulmones
contamino mi sangre

me adentro
este oficio predilecto
esta ceremonia desigual

el maldito
(aséptico por exigencias del guión)
creerá que el remito
supone romanticismos desalmados
o excesivos cuerpos salivados

y se tratará en cambio
de la tarea diaria de
nacer
vivir
morir

y amar
(aunque no parezca)

 
 
(De "Poemas de más allá", 2010).

martes, 29 de marzo de 2011

9 (maneras de decir)

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De norte a sur, se produce el acontecimiento: ¿puede ser posible que el cielo dispute rincones con la nubosidad de tu pelo? Y los rayos que no cesan en su avance, que persisten, pero que no opacan las mareas que atraviesan tu entraña*.

Abajo, más abajo, se dilucida el torrente de tu estrella (ese quejido de otro tiempo) emanando una dulzura sin correspondencia, sin fin**.

Y la catapulta del salto, con un aroma a azahar que puebla todo a su paso. Y que yo siento violenta, desaforadamente, como si de ese nimio, pero inconmensurable proceder, dependiera el siempre latido de mi pie izquierdo (cuándo no)***.

Lo que viene después es la fastuosa ceremonia en la que mis ojos te encuentran, detenida en el tiempo. Antes. Después. Y la desembocadura visceral de dos verbos que hacen, hacen y hacen, para que el mundo SEA, para que la vida SEA****.

Del sur voy a decir lo ineludible. La marca que cronos otorga para que la tierra soporte su propia estructura, igual o más ineludible. El camino de regreso nunca existe, mas, la huella que ayuda a encontrar el rumbo queda por siempre. Aunque lo ignoremos eternamente*****.

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* Quiero decir, tu pelo deslizándose imponente, disputándose, sí, el espacio destinado a tus ojos, esos artilugios azul profundo.

** Aquí tu boca, siendo boca que besa, que dice, y el cúmulo de una voz palpa-ble que deposito antes en mi mano derecha, y que miro y miro y miro, para posar, después, por un magnetismo que ignoro, en el costado lacerado, donde la herida cicatriza dulcemente.

***Tu cuello, esgrimiendo aquel collar obnubilante que una noche disuadió todo intento de encontrarte sin tapujos, y que yo sugerí desvestir para espiarte más de cerca, para tener certezas. Y ese olor tan claro, tan evidente.

**** De tus manos me quedan la graciosa curvatura de tu índice izquierdo, que no es tal, estrictamente hablando, pero que yo invento, para verlas, para que SEAN, para arrancarte una risa. ¿Cuántas cosas que ignoro guardan tus manos?

***** Tu pie descalzo. Uno, sólo uno. Las huellas por la casa. Y el tiempo mar-cando un pulso desigual, tramposo.


NOTA A LA DECIMOSEGUNDA EDICIÓN EN ESPAÑOL

Cuando este texto apareció por primera vez, hace ya algún tiempo largo (o corto, de acuerdo al lugar del que se lo mire), olvidé mencionar y/o aclarar (por si quedara alguna duda) que una vez hubo una muchacha que tenía una sonrisa impecable, que desconcertaba a quien la mirara (aunque seguramente pocos perspicaces atinaran a descubrirlo y ella no lo supiera). Que sus ojos en-cerraban un misterio azul profundo (lo dije aquella vez, lo sostengo ahora). Sospecho que de haberla mirado fijamente algún tiempo, me habría adentrado en el mismísimo mar. Que su pelo, que era un tema aparte, que implicaría hablar de una innumerable cantidad de manos hundiéndose en él (al mejor estilo cortazariano), no dejaba lugar a dudas: uno lo miraba acariciar el aire y entendía muchas cosas.

Pero hay algo importante, muy importante. Esta muchacha hablaba y en-cendía la gracia, y todo se llenaba de pájaros picoteros y flores de colores. Claro, ella no lo sabía (ignoro si lo habrá descubierto alguna vez). Pasaba por la calle y los cuellos se contracturaban de tanto andarle el cuerpo. A la distancia, por supuesto. Pero, claro, ella no lo sabía.

Estimada amiga, muchacha, que si está a tiempo, que si lee esto, acuérdese, su risa le hace bien al mundo. Y ande, ande como si su sola presencia fuera necesaria para que las palomas de las plazas coman y vuelen, para que el taxista no duerma en la butaca a la hora de la siesta, para que la estatua ecuestre tiemble de impotencia su destino de bronce. Y acuérdese, siempre, que siempre se está a tiempo de ser linda y dulce y tierna (como las abejas que se posan en su pelo).

 
(De "Poemas de más acá", 2010).


lunes, 28 de marzo de 2011

3 (lunes)
















extrañarte es
la metáfora de un paraguas roto
en la tormenta



(De "Las tramas de la noche", 2011).

sábado, 26 de marzo de 2011

2 (Ella, el porvenir)

.
es posible viajar
balancearse al borde
sorber ese gusto único
intuir el recorrido
secreto
que se inicia en tu boca



(De "Las tramas de la noche", 2011).

miércoles, 23 de marzo de 2011

Poema circunstancial

.














ajeno a toda certidumbre
como un barco en la bravura
con la inmensidad del ojo azul
atestiguando sucedidos

navego

no hay cartografía posible
que relate paraderos
o brújulas
o nortes

embisto la mar
con la tenacidad de Sísifo
y te busco en la espesura

no quiero ser ese capitán obstinado
batiendo banderas blancas
quiero amar la dicha con desaforo
anclarte el alma
y asumir que la única ruta definida
es la que aparca en tus manos
.
.

martes, 22 de marzo de 2011

20

.
No sé si fue el sombrero de paja (aunque en realidad tampoco estoy seguro si era de paja) o tu sonrisa de costado. No sé si fue el fortuito hecho de cruzarnos, los dos algo descalzos, en el calor de ese verano.

Sé que llovía, y que el agua rebotaba en el techo con la tenacidad de una araña tejiendo su infinita paciencia de artrópodo.

Ignoro si vos esperabas algo. Yo pretendía, solamente, ajustar a fuerza de aceite y voluntad, las arandelas de un poema que, hasta ahí, me parecía imposible o infinito.

Rememorar, con el lujo que propone el detalle, la suma de acontecimientos que se sucedieron desenrollándonos las ganas, sería una tarea propia de la ciencia histórica. Lo que quiero decir sencillamente, es que me fui, y que en el camino quedaron Madrid, Estambul, Bombay, La Paz o Cuzco; que te llevé donde estuve, y que vivimos, cada cual en su universo, treinta y pico de años, sin vernos. Que en el Alexander Platz de Roma contuve un segundo mi maldita obsesión por corregir hasta la forma que adopta la borra de café de mi pocillo, para abandonar por primera vez un poema que era una verdadera mierda, y alzar la vista y verte, parada frente a mí, con los ojos llenos de lágrimas y un sombrero (ahora sí lo confirmo) de paja.


(De "La otra orilla", 2011).

lunes, 21 de marzo de 2011

Cumpleaños

.
Mi casa se puebla de colores, de música, de voces, de risas. Mientras tanto yo, ensimismado, salto incansablemente sobre este abecedario borroneado ya por tanto trajín. Recuerdo el primer poema escrito, hace ya mucho, escrito solamente en la memoria, en el recuerdo de aquella joven que compartía mi boca, hace tanto, tanto tiempo.

Mi mujer irrumpe en el escritorio, me dice que ya, que es tiempo.

Hoy cumplo ochenta y dos años, y como en todos mis aniversarios, mis amigos, los que quedan, los que van quedando, esperan que les lea el cuento correspondiente que suelo escribir para estas ocasiones.

Entonces salgo y ellos me reciben con abucheos y aplausos. Y yo les leo una pequeña historia (que casi siempre es mentira, pero ellos no lo saben o hacen que no lo saben) en la que relato los acontecimientos en los que todos nosotros fuimos protagonistas. En los tiempos en los que teníamos pelo, un cuerpo recto y fumábamos discutiendo los motivos por los cuales salvaríamos el mundo.

-¿Se acuerdan de la tetona de la calle Calisaya a la que Giménez le regalaba los alfajores que le robaba a la tía, del almacén de ramos generales? -les pregunto casi convencido de la existencia de la fulana.

-Siiiiiiii-responden ellos.

Entonces todos reímos, y volvemos a tener veinte años.
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sábado, 19 de marzo de 2011

18

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                              a la niña pez.

suplir
          lo desigual
          lo injusto

remendar
          lo distante
          lo ríspido

y refugiarse
          espalda/contra/espalda


(De "La otra orilla", 2011).

jueves, 17 de marzo de 2011

12

.
con tu corazón hecho un fuelle
yo toco el mejor
el único
el último
de los tangos


(De "La otra orilla", 2011).

miércoles, 16 de marzo de 2011

11

.
podría decir
que en Chuquicamata
el corazón se me hizo cobre
pero no

fue agua
agua
limpia y pura agua
             mojándote la espalda


(De "La otra orilla", 2011).

martes, 15 de marzo de 2011

4

.
dejo sonar tu nombre
en cada grano de arena
que abraza
                  mis pies

 
 
(De "La otra orilla", 2011).

lunes, 14 de marzo de 2011

6

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podría decir
que me faltan cosas

que el mar está trunco
y el cielo ausente

pero no

asumo entonces
que hay algo subyacente
profundo
mucho más profundo
que el sentido práctico de la materialidad

que tengo todo lo que quiero
:
tu boca (ese paréntesis)


(De "La otra orilla", 2011).

domingo, 13 de marzo de 2011